La llegada de un cachorro a nuestro hogar, sin duda, nos cambia la vida; por lo mismo es muy importante que estemos preparados. Algunas cosas que debes saber:

1. Reserva unos días libres: esto hará que la adaptación del cachorro a la familia y al nuevo hogar, durante esos primeros días, tras la llegada a casa, sea mucho más llevadera; ya que podrás dedicar más tiempo para cubrir las necesidades de este proceso.

2. Debes adquirir con anterioridad algunos accesorios y definir algunas cosas:
Zona de alimentación: necesitará un plato para la comida y uno para el agua. Trata de ubicarlos en un lugar sin mucho tránsito de gente, para que coma y beba con tranquilidad. Averigua que alimento estaba comiendo en su antiguo hogar, ya que no se deben realizar cambios bruscos de alimentación y es recomendable darle de la misma marca, por un breve periodo de tiempo, antes de cambiar a un nuevo alimento si así lo deseas (el cambio debe ser paulatino).
Baño: piensa en tu cachorro como un bebé, que aún no sabe usar el baño. Es normal que haga sus necesidades por todas partes, es importante tener siempre disponibles sabanillas de perro u hojas de diario cerca, para poder entrenar los hábitos de baño y educarlo con respecto a eso.
Juguetes: debes tenerle juguetes de distintos tipos con los que pueda divertirse, de lo contrario buscará morder cosas de la casa, como tus zapatos u otros objetos. Se recomienda tener juguetes rellenables con comida, para entretenerlo y que pueda gastar su energía.
Cama: todo perro necesita una camita confortable, adquiere una de acuerdo a su tamaño.

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3. Controla el estrés de la llegada a su nuevo hogar: tenemos que tener en cuenta que el cachorro vivía en otro lugar, junto con su madre y sus hermanos y ahora de repente todo eso cambió. Es normal que se sienta desorientado en su nueva casa, incluso que llore en los momentos de soledad.
– Primero podemos poner su camita en un lugar que elijamos para él. Puede ser en tu pieza o en una habitación solo para él, en el salón, en la cocina, etc. Muchos cachorros se quedan más tranquilos si al principio, desde su camita, pueden ver a sus tutores, hay que recordar que los perros son una especie social por lo tanto es más natural para ellos dormir acompañados. Cuando el cachorro ya se haya adaptado al cambio de casa, se podrá desplazar, poco a poco, su camita hasta el lugar definitivo que tenías pensado. Si quieres que el cachorro duerma de forma definitiva en tu habitación (o en tu cama) no hay problema, lo importante es decidirlo como familia y ser constantes en esa decisión.
– Para las primeras noches puedes utilizar una mantita que huela a su madre y sus hermanos, ya que un olor conocido puede ayudarle a disminuir el estrés.
– Algunos cachorros se quedan más tranquilos si además de su camita, tienen acceso a una cajita de transporte con la puerta abierta, donde pueden refugiarse durante la noche.
– Se recomienda el uso de feromonas, como la de apaciguamiento canino, Adaptil, para pasar este proceso de adaptación. Este producto genera calma y lo ayudará a adaptarse con mayor facilidad.

4. Asesórate con tu médico veterinario: dentro de los primeros días en los que tengas a tu cachorrito, es importante llevarlo a una clínica veterinaria para que lo revisen, vean que todo esté bien y te puedan guiar con respecto a su alimentación, vacunas y desparasitaciones. Además, en la clínica puedes implantar el microchip para poder registrarlo en el Registro Nacional de Mascotas, tal como lo exige la Ley de Tenencia Responsable.

5. Aprende sobre educación canina: los cachorros necesitan aprender muchas cosas, como ir al baño en un determinado lugar, pasear sin tirar de la correa, socializar, controlar la mordida, etc. Todo eso se lo debes enseñar tú, a través de entrenamiento con refuerzo positivo, sin gritos ni castigos. No debes enojarte con tu cachorro si no se comporta como tú quisieras. Educar a un perro implica tiempo y paciencia Se pueden tomar clases de cachorros con buenos entrenadores que trabajen en positivo o etólogos clínicos.

Adoptar un animal es una gran responsabilidad. Es importante tomar conciencia de que es un ser vivo y, como tal, tiene necesidades tanto afectivas como fisiológicas, que hay que satisfacer. La esperanza de vida de un perro va de 12 a 20 años, por lo tanto, estaremos tomando un compromiso de un tiempo largo, pero que, sin duda, nos llenará de alegría y de momentos felices.

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